Como ya sabemos diferentes patologías pueden causar muerte súbita en personas deportistas y no deportistas, de ello podemos deducir la importancia que tienen las pruebas y exámenes minuciosos para evitar la defunción por alguna estas patologías. La prevención será un punto importante para evitar la muerte súbita de los atletas, la realización de exámenes periódicos y completos a deportistas para diagnosticar problemas que puedan desencadenar dicho evento tendrá una gran importancia en todos los deportistas, pero en la situación actual, donde existe mucho deporte amateur, estas condiciones no se dan. También personas que no hacen deporte pero tienen algún síntoma de los que especificaremos, tendrían que someterse a una revisión cardiológica exhaustiva ya que como sabemos esta causa de muerte es una de las más importantes en nuestro país.
¿Qué pruebas médicas podrán ser las que identifiquen estas causas cardiacas de muerte súbita?
Según la enfermedad que el paciente padezca necesitara una o varias de las siguientes pruebas diagnósticas:
Auscultación.
Electrocardiograma: representación gráfica de la actividad eléctrica del corazón. Si el electrocardiograma se realiza durante 24-48horas será denominado Holter.
Ecocardiografía: representación gráfica de la estructura del corazón así como de los movimientos y velocidades de la sangre dentro del corazón usando un emisor-procesador de ondas de ultrasonido.
Pruebas de esfuerzo: pruebas médicas cardiológicas mientras el paciente es sometido a un estrés físico (correr o bicicleta) o medicamentoso (administración de fármacos que estimulan al corazón).
Cateterismo y angiografía: una vez situado el catéter en ciertas partes del corazón, éste liberará contrastes radiográficos que serán visualizados con radiografías en tiempo real.
Radiografías/TAC.
Resonancia Magnética Nuclear. (Resonancia).
¿Qué vida debe llevar un individuo que ha sido diagnosticado con una patología que puede causar muerte súbita?
En general se aconseja a los pacientes que eviten ejercicio físico extenuante, sobretodo los que impliquen cambios bruscos de intensidad (tenis, fútbol…). son preferibles los ejercicios aeróbicos progresivos (correr, bicicleta, natación…).
También se aconseja una dieta que mantenga el peso adecuado, evitar el tabaco , drogas y el abuso de alcohol.
Según la enfermedad cardiaca detectada se recomendará:
Evitar determinados fármacos y/o estimulantes.
Tomar medicación bajo control médico.
La implantación de un marcapasos (desfibrilador), únicamente en casos de alto riesgo.
Controles cardiológicos periódicos (generalmente cada 1 o 2 años).
A los familiares directos (hijos, hermanos y padres) de los que posean una enfermedad cardiaca hereditaria se les aconsejará que se sometan a una exploración cardiológica completa (incluyendo, en algunos casos, análisis genéticos).
Por ejemplo, en más de la mitad de los casos de miócardiopatía hipertrófica, la principal causa de muerte súbita, hay un familiar directo que también se encuentra afectado).
Otras medidas:
Preparar al personal Medico, Auxiliares, Deportistas, entrenadores, policias, maestros, etc. para que realicen Cursos de Reanimación Cardiopulmonar Básica.
Atención Médica Inmediata en el Campo de Juego, antes de los 4 Minutos.
Equipamiento medico completo que incluya, Cardiodesfibrilador Automático Externo, en todos los centros públicos (Campos de juego, centros deportivos, gimnasios, grandes superficies, aeropuertos, etc.)
Qué síntomas notará el individuo que posee una enfermedad cardiaca de las citadas anteriormente?
Es posible que no note ningún síntoma que le haga sospechar de un problema cardiaco. Aunque, en la mitad de los casos puede notar en determinadas situaciones:
Palpitaciones,
Dolor de pecho que aparece al hacer ejercicio,
Fatiga severa,
Mareos, sufra desvanecimientos.
Falta de aire
Sincope, etc.
Concluimos, manifestando que toda persona que quiera iniciar una actividad física o deportista habitual , debe realizarse controles periódicos, indicados por los médicos, y sobre todo concienciar a entrenadores, profesores de gimnasia, etc., que estén preparados realizando cursos de RCP para intentar evitar otra muerte súbita.